lunes, 16 de junio de 2025

Carta a Colombia

Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca aquel en cuyos brazos desfallecía Valeria Muñoz. 


Alcanzo a distinguir una luz en tus ojos. A pesar de mis marañas, tu mirada me conforta. Para ser preciso, corrijo y digo "me contagia de optimismo".

Son tiempos difíciles. ¿Cuáles no lo son? La muerte de mi padre, mi fracaso en Pemex, noticias que me develan infalible. A la cascada de quejas que recito, sumo al tiempo. Todos los días en la mañana me planto frente al espejo y veo los estragos de los años.

Nosotros los de hoy ya no somos los de antes.

Pero aun cuando estos pensamientos me acompañan, hay otra parte de mí diferente, que ilumina. Me gusta pensar en esta parte como el anverso de la misma moneda.

Este anverso corresponde al optimismo y al amor.