domingo, 13 de octubre de 2013

Los días que vienen

Por un momento pensé en el cumpleaños de los tres tristes viejos y sonreí

Los días que vienen se antojan intensos y complicados. En el Congreso se discutirá uno de los temas que generan más calor entre la sociedad: la reforma fiscal.

Por ley, los diputados tienen hasta el 20 de octubre para aprobar la Ley de Ingresos de 2014. Se tendrán que definir, en este contexto, las fuentes de financiamiento del gasto público para el próximo año. Posteriormente tocará el turno de debatir su repartición, completándose de esta forma la discusión de lo que se anunció como la reforma hacendaria.

Dentro de su planteamiento, el Ejecutivo propuso ampliar el ISR a las personas que más ganan, cobrar un IVA en colegiaturas, créditos hipotecarios y renta de inmuebles, así como gravar con un impuesto especial a las bebidas azucaradas y crear un impuesto verde para desincentivar el uso de combustibles. Otros temas menos polémicos pero cuya implantación trastocaría la estructura de las finanzas públicas, complementaron la propuesta del gobierno. Tal es el caso del seguro de desempleo y la pensión universal.

Del planteamiento que el Presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer en agosto pasado, los legisladores han dicho que el IVA en colegiaturas, créditos hipotecarios y renta de inmuebles no transitará. Argumentando que su aprobación afectaría a las clases medias, empiezan a explorar otras opciones que no atenten contra este segmento de la población y que permitan, al mismo tiempo, conservar los niveles de gasto público propuestos por el Ejecutivo.

Una de las alternativas que se baraja tiene que ver con el precio del petróleo. En el Paquete Económico 2014 el gobierno propuso un precio promedio de 81 dólares por barril para la mezcla mexicana de exportación. Con los cambios a la estructura del IVA prácticamente descartados, los diputados y la Secretaría de Hacienda están considerando obtener más dinero a través de la venta de petróleo sin la necesidad de afectar a las clases medias con la introducción de impuestos. En el fondo, no obstante, esto implica continuar con la dependencia del petróleo.

El PAN  ha jugado un papel particular en esta discusión. La presión de los legisladores de este partido, principalmente de algunos senadores, funcionó para que el gobierno descartara muy rápido y sin mucha oposición los cambios en la estructura del IVA. La próxima elección de la dirigencia, sin embargo, ha llevado al presidente del PAN a radicalizar su postura con respecto a la reforma fiscal. Ahora no sólo son Ernesto Cordero y su grupo los que se oponen a los planteamientos del gobierno, también Gustavo Madero ha enfatizado que no permitirá que esta reforma pase.

El pleito de calle entre panistas está influyendo en el ambiente de negociación dentro del Pacto por México y el Congreso. No solamente afecta el debate de la reforma fiscal, impacta también en las reformas político-electoral y energética. El PAN, al respecto, ha dicho que no discutirá la segunda si antes no se debate sobre el sistema político de México.

Muchos podrán defender el rol que el PAN está jugando en esta coyuntura. Dirán que en política todo se negocia. Concluirán que si el Congreso concreta sólo una miscelánea fiscal será por la poca capacidad de negociación del gobierno, del PRI y del PRD. Tendrán razón…

Los días que vienen se antojan intensos y complicados. Pero por lo mismo, nuestros políticos deben desempeñarse de manera profesional y valiente. Diputados y senadores deben procurar un trabajo legislativo que tenga como sustento argumentos sólidos y no cálculos mediocres. Inclusive todos nosotros, como sociedad, debemos participar activamente. Desde las redes sociales y en los espacios públicos debemos defender y difundir nuestro apoyo a las propuestas que consideramos útiles. Debemos asumir nuestra responsabilidad, pensar en grande. Es ahora o nunca. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario