domingo, 13 de enero de 2019

El robo de hidrocarburos en México

El texto original se publicó el 12 de enero de 2019 en el portal alterno180.com. Agradezco el espacio y los invito a leerlo ahí: https://alterno180.com/sobre-el-robo-de-hidrocarburos/

El robo de hidrocarburos es un grave problema en México. De acuerdo con el Presidente Andrés Manuel López Obrador, el año pasado este flagelo significó una pérdida para las finanzas públicas de 60 mil millones de pesos anuales. Esta cifra es mayor al presupuesto que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ejerció en 2018, el cual ascendió a 43 mil 196 millones de pesos. 

Para resolver este grave problema, en diciembre del año pasado el gobierno federal lanzó un plan para combatirlo. A diferencia de lo que se había realizado en administraciones pasadas, el sello distintivo de este esfuerzo fue la mano firme: cerrar los ductos que tienen un mayor número de tomas clandestinas y utilizar pipas para llevar gasolinas y diésel a las estaciones de servicio.

Al privilegiar la distribución por tierra, que es el medio menos propenso al robo de hidrocarburos, se empezaron a presentar retrasos en la llegada de combustibles a las estaciones de servicio. Estos cambios en la logística hicieron que los consumidores no encontraran gasolinas y diésel en las gasolineras de Hidalgo, Estado de México, Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Querétaro.

Ante la falta de una explicación por parte de las autoridades energéticas, los problemas de abasto empezaron a generar inquietudes entre los consumidores de otras entidades que no habían tenido estas afectaciones. Fue cuestión de días para que una realidad distorsionada disparara las ventas de combustibles, ocasionando, con ello, problemas de abasto en lugares como la Capital.

Dada la magnitud del robo de combustibles en el país, es difícil oponerse al plan instrumentado por el gobierno federal. Sin embargo, el problema de abasto de combustibles, que se generó a consecuencia de este plan, nos debe llevar a reflexionar sobre los tiempos y la forma en que se empezó a implementar.  

Para empezar, el inicio de las acciones del plan contra el robo de hidrocarburos coincidió con el periodo vacacional de diciembre. En esta temporada, la demanda de combustibles se incrementa porque los ciudadanos utilizan sus automóviles para salir de viaje. En este sentido, hubiera sido deseable que la distribución de gasolinas y diésel por tierra empezara una vez concluidas las vacaciones decembrinas.

Por otro lado, las fallas de comunicación generaron desinformación y ocasionaron un aumento abrupto en el consumo de combustibles. Como ya se mencionó, esta situación complicó el abasto de combustibles y la instrumentación misma del plan. Sería pertinente, por lo mismo, que el gobierno federal explique oportunamente lo que está haciendo para garantizar que las estaciones de servicio cuenten con suficiente gasolinas y diésel.

En una coyuntura tan compleja como la actual, el gobierno puede considerar esta y otras acciones para resolver en un tiempo razonablemente breve el problema de abasto sin que eso signifique dejar de combatir el robo de combustible con mano firme.

domingo, 6 de enero de 2019

Gobierno de México no puede ser indiferente*



Gobierno de México no puede ser indiferente ante atropellos de derechos humanos". Agradezco el espacio y los invito a leerlo ahí: https://alterno180.com/gobierno-de-mexico-no-puede-ser-indiferente-ante-atropellos-de-derechos-humanos/

Actualmente vivimos en un mundo donde la concentración de la riqueza está aumentando y las brechas de ingresos se están ampliando. Las noticias falsas manipulan cada vez más las percepciones de la verdad y las distinciones entre el crimen organizado y la corrupción comienzan a nublarse, lo que implica amenazas crecientes para las democracias.

Mención particular tiene, por su alarmante situación, el problema de los derechos humanos. En la actualidad, de acuerdo con Amnistía Internacional, una gran mayoría de gobiernos en el mundo promueven el odio, luchan contra los derechos, hacen caso omiso de los crímenes de lesa humanidad y dejan que la desigualdad persista.

Un ejemplo de este problema lo representa Venezuela. Según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, este país sudamericano atraviesa una situación de los derechos humanos cada vez más crítica, en la que se observan niveles cada vez más altos de represión de la oposición política por parte de las fuerzas de seguridad nacionales y un aumento de la estigmatización y persecución de las personas percibidas como opositoras al Gobierno del Presidente Maduro.

Ante este complejo panorama internacional, el gobierno de México debe emprender un replanteamiento valiente y honesto de su política exterior. Ya lo dijo alguna vez un gran canciller: no podemos ser ambiguos frente a los retos que se desprenden de nuestra relación con el mundo. Esto impica la necesidad de asumir los problemas mundiales, regionales y locales con un sentido de corresponsabilidad.

Si bien es cierto que debemos tener la capacidad de hacer de la cooperación internacional un instrumento efectivo para mejorar las condiciones de vida de todos los que habitamos este planeta, tal como lo mencionó el gobierno de México en la reciente Reunión Ministerial del Grupo de Lima, también lo es que debemos aceptar nuestra responsabilidad para emprender acciones firmes que resuelvan los problemas.

La dinámica de los acontecimientos internacionales, como lo que acontece en Venezuela, no se va a detener condenando a los gobiernos o llamando al diálogo. Debemos incursionar en el mundo de hoy con decisión, no sólo para participar de manera activa en el cambio internacional, sino para anticiparlo y conducirlo en provecho de los mexicanos.


En esta tarea, los principios de política exterior, plasmados en la Constitución, són útiles para orientar el actuar del país a nivel internacional. Cada uno de ellos es el resultado de la historia de la nación mexicana. Por eso es que tampoco debemos aceptar que sean inmutables, ya que como fruto de la historia deben perfeccionarse, ampliarse y adecuarse con la propia historia y con los esfuerzos de superación y libertad.

viernes, 4 de enero de 2019

Carta de Presentación II

Soy un hombre de palabra. Vivo para cumplirla. También creo en las lealtades. Valoro la mano tendida.

Admiro el sentido común y la inteligencia. Aprecio la discreción y la honestidad. La vida tiene otro significado cuando uno procura estos valores.

Me resulta fascinante conocer a personas que toman decisiones con la cabeza fría, que saben lo que quieren.  Son mujeres y hombres tocados por una gracia particular. No hay mayor fortuna que aprender de ellos, sobre todo si son de las y de los que aman profundamente a México.

La historia los conoce como mujeres y hombres de Estado... Yo, a mis 40 años, todavía aspiro a formar parte de esa estirpe.