domingo, 6 de noviembre de 2022

Demasiado bueno para ser verdad

Hoy la historia es otra. Escribo sobre una niña con un inmenso talento para narrar el futuro. Lo hago porque en sus textos encuentro una pasión que perfila un porvenir fascinante y alentador.

Su tema son las criptomonedas. Desde un lenguaje razonable, todos los miércoles se encarga de explicar su funcionalidad y lo que están llamadas a ser en los años venideros. Lo que más disfruto de su columna es el énfasis que pone en un hecho incuestionable: todo aquello que pasará ya está pasando hoy día.

La idea me recuerda a Borges y al papel que el tiempo juega en sus cuentos.

Para aquellos que la incertidumbre les genera una sensación de fragilidad, acercarse a estos textos puede resultar reconfortante y, desde luego, pedagógico. En lo que a mí respecta, seguiré leyéndola cada semana para avanzar a paso firme en mi estrategia de inversión en criptomonedas.

martes, 31 de mayo de 2022

La escritora de los jueves

Le podría decir que soy el lector más fiel que tiene. Aunque no sé si es o no verdad, me gustaría decírselo para que se sienta merecidamente admirada y me acepte un café.

Desde hace muchos años leo su columna. A veces encuentro sus textos enredados, muchas veces inspiradores. Lo que más aprecio es que son cortos y llenos de destellos artísticos.

Tengo la impresión de que es una mujer complicada. Los caminos que recorre están vedados para las personas superficiales. Tal vez por eso la única concesión que hasta la fecha me ha otorgado es uno que otro like.